(Versión mejorada)

La mentira verosímil es una tendencia que se ha perfeccionado. Cada vez hay más especialistas en ese sentido. Calan en el imaginario de alguien predispuesto a ser mentido. Es un tipo de mentira que tiene un diseño verosímil. No es una mentira cualquiera y sin sentido: cuenta con aportes creativos e intelectuales. Para reconocer o descubrir a la mentira está el recurso de no desear creérsela. Ya que el acostumbramiento a las mentiras que nos gustan porque sazonan nuestros odios, acaba por hacernos inapetentes a lo cierto. Una vez acostumbrados legitimamos la costumbre. Pero desear la mentira porque creerla nos da goce, hace que uno se contagie y se vuelva un mentiroso. ¿ No es extraño que digan que este es un gobierno que no respeta a la justicia y es el que desalojó a la vieja Corte dependiente e impulsó la nueva Corte Suprema irreprochable? Sorprende que quieran enrostrarle la pobreza y la exclusión a un gobierno que fue parido en la exclusión y la miseria. Y que sus enrostradores sean los originarios responsables de la miserabilización que le atribuyen. ¿Por qué se escandalizan diciendo que controla o agrede a la libertad de prensa cuando no hay medio o periodista opositor que se prive de acosarlo, azuzarlo, acusarlo y agredirlo? ¿Por qué se instala la idea de que es un gobierno crispado y violento, si la realidad prueba lo contrario? Cualquiera lo piquetea, lo bloquea, lo tractoriza y lo huelguea. Si el Gobierno ha logrado que haya reservas récords, ¿por qué se sospecha que ahora va a robárselas? ¿Y si se roba todo , por qué hay hoy más plata en el Estado que toda la que hubo antes? Ya sé, la fabrican a escondidas. Contrataron a Gostanian para que trabaje de noche en la Casa de la Moneda. Esta sí sería una buena mentira verosímil. Se ha conseguido la más alta prosperidad rural de que haya memoria. Y los ruralistas , mientras lloran restregándose los ojos con el último y próspero balance, dicen que están arruinados. Lo extraordinario es que muchos, que lo único que plantan es un malvón en la maceta, se solidaricen con aquellos creyéndose la mentira. ¿Por qué a una oposición aglomerada con pegamento efímero se la hace lucir como si fuera un compacto perdurable? Lo inverosímil se hace creíble. Todavía los noticieros audiovisuales no se avivaron de alentar a los niños que reciben la asignación por hijo a salir con los chupetes a la calle a reclamar porque la inflación les consume el beneficio. Tampoco se avivaron de que ya mismo deberían organizar equipos rentados para instigar piquetes y proveerlos de bombos, nafta y neumáticos usados. Es una zoncera pensar que la mentira hace crecer la nariz. En algunos lo que hace crecer es el deseo de seguir siendo mentido

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