Pocos meses atrás, el investigador de Flacso, Pablo Manzanelli, realizó un preciso análisis sobre parte de la política económica desarrollada por el Gobierno. Según señaló este especialista en estudios de posconvertibilidad, desde el año 2007 la progresividad en la distribución del ingreso comenzó a estancarse, con una participación de alrededor del 40% de la masa salarial en el producto bruto nacional.

“Ese parecería ser el límite distributivo que toleran los grandes grupos en la Argentina”, señaló, añadiendo que desde ese momento “las fracciones dominantes del capital plantearon una devaluación para reeditar el proceso de reducción de salario real de 2002, lo que entró en tensión con la política de ingresos del kirchnerismo”. De acuerdo a Manzanelli, “el Gobierno empezó a enfrentar a los sectores dominantes, y a plantear, en lugar de una devaluación, la reinversión de las utilidades para apuntalar la competitividad, el crecimiento y resolver los problemas de ‘restricción externa’”.

Así, es posible observar que durante los últimos años el Gobierno intentó delinear una política económica diferente a la que planteaban estos grupos concentrados –fundamentalmente ligados a la exportación–, y gran parte del arco político, económico y mediático opositor. Por eso, si bien se buscó evitar el dogma de la convertibilidad, las subas en el precio del dólar fueron mínimas, y crecieron siempre por debajo de los aumentos salariales, lo que permitió sostener, cuando no incrementar, el poder adquisitivo de la clase trabajadora.

No sólo los estudios de Manzanelli exhiben la decisión previa del Gobierno por evitar una fuerte devaluación. Cuando se intensificaron las presiones, las propias declaraciones del Gobierno reafirmaron este rumbo. El 6 de mayo del año pasado, la presidenta Cristina Kirchner señaló que “los que quieran ganar plata con la devaluación esperen a otro gobierno”. Poco tiempo después, el 11 de agosto, sostuvo que “tocar el tipo de cambio es devaluación, argentinos y argentinas, ¿y sabés dónde se te va tu salario cuando devalúan? Ya la vimos esta película”. Por último, el pasado 2 de diciembre, el ministro de Economía, Axel Kicillof, afirmó que el Gobierno no tenía en agenda “ni la caída de salarios ni devaluar tremendamente el peso”.

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