Bien nos decía Don Arturo Jauretche, los pueblos nunca odian, odian los ricos cuando pierden sus ventajas. Así en nuestro país, la famosa grieta que siempre existió, ahora tiene olor a venganza de clases, aliento de voracidad de lucro y postración de soberanía.


Por Jorge Rachid
SIN MORDAZA
8/6/16

1- Bien los decía Don Arturo Jauretche, los pueblos nunca odian, odian los ricos cuando pierden sus ventajas. Así en nuestro país, la famosa grieta que siempre existió, ahora tiene olor a venganza de clases, aliento de voracidad de lucro y postración de soberanía.

2- Tanto es así que el infierno definido por el Dante en la Divina Comedia, es el paraíso al lado de la descripción realizada por el macrismo, acerca de las condiciones en que recibió el gobierno, pero olvida el gobierno, que esa obra es una novela, que le dió una imagen a los cristianos, pero novela al fin.

3- Es que las novelas pueden conmover, hasta hacernos llorar o reir, pero la realidad, lo cotidiano eso que golpea todos los días las puertas de nuestras vidas, no se puede aplacar con relatos maravillosos en un país que se hunde.

4- El tusnami desatado por la actual administración, al amparo de la “herencia recibida”, que ha deteriorado todos los índices de calidad de vida del pueblo, ha obligado a cambiar hábitos de vida y formas de alimentación, ha reinstalado miedos olvidados, como los del trabajo y el futuro, y son producto de decisiciones de gobierno.

5- Podrá clamar al cielo el macrismo por miles de Baez para tapar “el sol con la mano”, podrán poner en marcha mil mecanismos persecutorios sobre el peronismo, intentar dominar o dividir al movimiento nacional a fuerza de chequera, pero no podrán esconder la realidad del pueblo argentino humillado en sólo 160 días de haber asumido.

6- Se le han disparado las variables económicas, no llegaron las promesas realizadas de lluvia de inversiones, tampoco respuestas empresariales destinadas a calmar el frente interno o apoyar al gobierno.

Cada uno se llevó su tajada para su casa y espera sentado el desarrollo de los acontecimiento sociales.

7- El gobierno en su desesperación intenta cambiar esa realidad con proyectos de leyes que presenta como panaceas y que en la letra chica se revelan como nuevos negocios escondidos de grupos económicos voraces, como en la década de los 90 de las privatizaciones.

8- Así presentan supuestas reparaciones históricas, que las hay por supuesto y se estaban liquidando en el caso de los jubilados, después de 15 años de neoliberalismo de haberes congelados, que hoy tienen por ley movilidad semestral.

Esa iniciativa esconde una nueva privatización del sistema, el “descreme” que se lleva a los que mas ganan, los mas jóvenes y los mas sanos y deja el resto al sistema de reparto, que se debilita y deja de ser una herramienta de la seguridad social.

9- Si a eso le sumamos un blanqueo que favorece a los corruptos que robaron los dineros del país, en paraísos fiscales, los mismos que claman por educación y salud pública, pero evaden impuestos y reducen los fondos solidarios, el combo es completo.

Además elimina el impuesto a los bienes, o sea los que mas tienen, dejan de pagar.

Mas neoliberalismo imposible, todo a los ricos.

10- Muchos dirigentes estarán confundidos, de tanto transitar los estudios de TV en programas destinados a hacer de la política un show, a los gritos, denostando y alimentando las fauces de los poderosos, que pretenden eliminar la poítica como herramienta de construcción de los pueblos.

El peronismo se mueve lejos de eso, por los barrios, por las fábricas, talleres, campos, hospitales y escuelas haciendo lo nuestro, defendiendo los derechos adquiridos.

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