Schmid no fue a la reunión con Triaca y Quintana. Daer y Acuña negocian un mínimo de 37 mil. Aún no hay acuerdo.

La negociación por la reforma de Ganancias se complicó por la virtual ruptura de la conducción de la CGT, que según el cronograma oficial el lunes debería acordar un proyecto con funcionarios y líderes legislativos para sancionarlo antes de fin de año.

Pero los gremios no están nada dóciles: Juan Carlos Schmid, miembro del triunvirato de la CGT, anunció para el mismo lunes asambleas sorpresivas de los gremios de transporte en reclamo para deducir del impuesto a las Ganancias las horas extras, que golpean a la mayoría de sus afiliados. “Convocaron a un paro nacional del transporte, sin convocar a un paro”, explicó a LPO una fuente al tanto de las negociaciones, que anticipa un lunes de caos.

La belicosidad de Schmid no varió tras la reunión de este miércoles de Mauricio Macri con Hugo Moyano en Olivos. El presidente tal vez había olvidado que un día antes el hijo Pablo lo había denostado en el Senado, por haber rechazado el acuerdo opositor por Ganancias.

Moyano no tiene mucho entusiasmo por ayudar a Macri: Todavía está resentido porque el presidente impidió que pudiera quedar a cargo de la AFA, el plan que había pensado para su retiro.

El ex jefe de la CGT tampoco tiene simpatía con Macri como para ayudarlo. Le recrimina haber bloqueado su carrera para presidir la AFA, un objetivo que se trazó ni bien dio un paso al costado en la conducción gremial. El presidente prefirió a Armando Pérez.

Schmid incrementó la línea confortativa moyanista: además de sumarse al paro de transporte este viernes no fue al sindicato de Sanidad a reunirse con el coordinador de Gabinete Mario Quintana y el ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

Allí estuvieron el anfitrión Héctor Daer y Carlos Acuña (estaciones de servicio),  los otros dos miembros de la conducción, junto a Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (Uocra) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias). Se avanzó en un primer trazo de acuerdo, que fue derivado al titular de la AFIP, Alberto Abad, para que calcule durante el fin de semana el costo fiscal.

Pero las negociaciones siguen complicadas, aunque el Gobierno cedió. Acepta elevar el mínimo no imponible de los 32 mil pesos brutos de su proyecto original (para casados con dos hijos) a 37 mil, aun por debajo del texto opositor, que lo lleva a 44 mil.

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