Archive for abril, 2017


IMG-20170426-WA0015

en fecha de hoy 25 de abril, los compañeros ASTIZ DIEGO, CORTI MATIAS, TACONI, SACOMANO GERMAN, CORDOBA, VEGETTI MARIANO, CORREA MAURICIO, CASTAÑO SANTIAGO Y GARCIA BOLOQUI HUGO aprobaron el examen para la obtención del carnet habilitante para la conducción de trenes.

Un especial agradecimiento a la presencia del inspector nacional de la CNRT, Ominetti Hector.-

Los principales dirigentes de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) que nuclea a los gremios ferroviarios, del transporte terrestre, marítimos-portuarios y aeronáuticos, almorzaron este miércoles con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca y el Director Ejecutivo de la Administrador Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad, para analizar cómo repercute el impuesto a las Ganancias en los salarios de ese sector.

Durante el encuentro, que se desarrolló por espacio de más de dos horas en la sede del gremio ferroviario La Fraternidad, las conversaciones giraron “en un 95% sobre el impuesto a las ganancias y el restante 5% sobre política nacional”, deslizaron fuentes gremiales.

Al término del encuentro, el primero en salir fue el ministro Triaca, quién ante las consultas de la prensa afirmó que “hablamos de temas que le preocupan al sector, que tienen que ver con la reforma al impuesto a las ganancias y sobre el desarrollo del programa de logística y transportes del Gobierno”.

Tras considerar al encuentro como “muy positivo”, Triaca admitió que continúa trabajando para acercar posiciones con el sindicalismo, al señalar que “el diálogo es una de las condiciones centrales para nuestro gobierno, lo hicimos antes de las medidas de fuerza que se tomaron y lo vamos a seguir haciendo, porque estamos convencidos de que es la forma de conseguir resultados”.

Por su parte, el secretario de Prensa de la CATT y titular de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), Juan Pablo Brey, manifestó que “acordamos armar mesas de diálogo para buscar soluciones a los problemas que nos afectan, en este caso a los trabajadores del transporte”.

Asimismo agregó que se “habló mucho del impuesto a las ganancias que nos sigue afectando en nuestros salarios y se quedó en conformar una comisión técnica con Abad, como para trabajar sobre la última modificación que se hizo al tributo, referido a las horas extras y viáticos”.

Brey también hizo referencia a que se abordó “un poco la cuestión política y hablamos de los ataques que hemos recibido los dirigentes sindicales a lo largo de esta semana por parte del Presidente, la ministra de Seguridad y algunos funcionarios”.

Interrogado sobre el porcentaje de aumento que va a reclamar el sector en las paritarias, Brey sostuvo que “hablamos escasamente del tema y nosotros pensamos en un 25% en promedio”, a la vez que admitió que la respuesta del ministro fue que “tratemos de pedir lo menos posible”.

En tanto, Roberto Fernández, de la UTA, dijo a Télam que “fue una reunión importante por la presencia del ministro y del titular de la AFIP, donde pudimos hablar de los temas que nos preocupan, como las horas extras, los feriados nacionales y los viáticos que sufren descuentos por el impuesto a las ganancias”.

Al respecto, el dirigente colectivero admitió que “con el tema de impuesto a las ganancias el Gobierno tiene una situación muy difícil y lo que recauda se va de otra manera, pero nosotros defendemos los intereses de los trabajadores del sector”.

Ante la consulta sobre si iban con buenas expectativas de la reunión, el gremialista sostuvo que “sí, porque ya a partir de la semana que viene nuestros técnicos y los de AFIP se van a poner a trabajar en conjunto para solucionar nuestro problema”.

Además de Triaca, Abad, Fernández y Brey, del almuerzo participaron también los dirigentes Omar Maturano (La Fraternidad); Juan Carlos Schmid (titular de la CATT y de Fempinra); Omar Pérez(Camioneros) y Mario Caligari (UTA).

-Es rezar por el projimo en la Iglesia y desearle la muerte a los “negros”. -Es castigar el robo de una gallina pero aplaudir el saqueo de los buitres. -Es evadir impuestos y no blanquear a la doméstica pero exigir honestidad. -Es justificar los despidos masivos pero criticar la pobreza…

PROCAMP320

-Es rezar por el projimo en la Iglesia y desearle la muerte a los “negros”.

-Es castigar el robo de una gallina pero aplaudir el saqueo de los buitres.

-Es evadir impuestos y no blanquear a la doméstica pero exigir honestidad.

-Es justificar los despidos masivos pero criticar la pobreza.

-Es quitarle los derechos a los humildes y quejarse de la inseguridad.

-Es defender los incrementos de tarifas y precios y criticar la inflación.

-Es hablar de justicia y pedir la liberación de represores.

-Es hablar de educación y reducirle el salario a los docentes.

-Es hablar de tecnologia y cerrar Arsat.

-Es hablar de soberanía pero aplicar lineamientos yankees.

-Es hablar de corrupción y tener a tus funcionarios procesados.

-Es defender las reservas y girar dólares al exterior.

-Es hablar de independencia judicial pero imponer jueces por decreto.

-Es hablar de libertad de expresión y acallar voces opositoras.

-Es oponerse a la persecución ideológica pero meter presa a Milagro Sala.

-Es amar a la Argentina pero desear ser EEUU.

-Es hablar de solidaridad y cagarse en el vecino.

-Es pensar por si mismo y repetir lo que te dice Lanata.

-Es hablar de la importancia del trabajo y vivir del hambre ajeno.

 

Por esto y mucho más, te saludo del otro lado de la grieta.

La presentó una diputada e impide las reelecciones en los gremios. El recordado fracaso de los 80.

Como en los albores del retorno democrático, la UCR rechazó el paro de la CGT de este jueves y anunció un proyecto de ley para limitar el poder de los jefes sindicales, similar al que redactó y no pudo sancionar Antonio Mucci, ex ministro de Trabajo de Raúl Alfonsín,

La encargada de presentarlo fue la diputada cordobesa Soledad Carrizo, pero no estuvo sola: Como en pocos temas, los diputados radicales se unieron para despotricar a los líderes sindicales.

“Si el PJ gobierna, hay dirigencia sindical que toma sedantes. Si gobierna otro, toman anabólicos y tratan de empujarlo. Invocan la pobreza que dejaron”, afirmó Mario Negri, jefe del interbloque Cambiemos.

Carrizo propuso limitar las reelecciones de los jefes sindicales para que los gremios “vuelvan a tener democracia interna” y sumen la “legitimidad que han ido perdiendo por sostener prácticas y metodologías viejas, entre ellas la de perpetuar en la conducción a las mismas personas durante décadas”.

El proyecto propone modificar la ley 23551 de 1988, la única reforma sindical que Alfonsín pudo aprobar durante su gestión y que según Carrizo quedó a mitad de camino.

El ex presidente radical venía de fracasar en el Congreso con la ley promovida por su ministro de Trabajo, que proponía renovar la totalidad de las autoridades sindicales, incorporar minorías y fiscalizar estatal para los comicios sindicales.

En aquel entonces, la mayoría radical la aprobó en Diputados pero el PJ hizo valer su dominio del Senado para rechazarla, en una histórica muestra de poder del sindicalismo.

Con minoría en ambas Cámaras, los radicales pidieron hoy retomar esa historia, aun cuando temprano supieron que el ministro Jorge Triaca había atacado a la CGT con una resolución para transparentar las elecciones sindicales, con exigencias como no presentar candidatos “inhibidos” judicialmente y ampliar el cupo femenino.

La unidad radical con este tema la ratificó Ricardo Alfonsín, uno de los diputados más reacios a seguir la agenda de la Casa Rosada, pero que no pudo evitar sentir en la piel las consecuencias de un país paralizado.

“El problema de los trabajadores no lo resuelve ni una huelga ni tampoco puede hacerlo el Gobierno por sí solo. Es una necesaria la contribución de un tercer actor: el empresariado”.

“Es necesario institucionalizar el Consejo Económico y Social. Solo el diálogo entre los trabajadores, la política, y el empresariado permitirá hallar los acuerdos que permitan la superación de las dificultades económicas y sociales heredadas”, concluyó Alfonsín.

El santafesino Mario Barletta fue más duro. “Hay algunos dirigentes gremiales que durante 12 años no abrieron la boca y fueron a aplaudir a la Casa Rosada y ahora salen como los grandes defensores de los trabajadores. Gran parte de los gremialistas son una mafia; sólo se preocupan por hacer caja”.

Luis Petri, quien llegó a diputado de la mano de Julio Cobos, volvió a ser el radical más macrista y habló de conspiración: “En los dos últimos meses el empleo está creciendo y la economía se está recuperando. El sindicalismo argentino, quiere que al gobierno le vaya mal. Este paro demuestra disconformidad, la cuestión es si hay razones objetivas para hacerlo”, denunció.

Durante el día hubo diálogos de Triaca con sindicalistas. Habrá convocatoria por sector. Macri estuvo furioso.

El gobierno de Mauricio Macri ya definió la estrategia para el día después del primer paro nacional de la CGT durante su gestión. Todavía molestos, en la Casa Rosada decidieron un cambio en la relación con los gremios, a los que ahora apuestan a dividir.

Fuentes del Poder Ejecutivo admitieron ante la consulta de LPO el alto acatamiento que tuvo la huelga general, y detallaron que el impacto fue mayor en los centros urbanos por la falta de transporte público, lo que impidió que mucha gente pudiera asistir a sus lugares de trabajo. Al mismo tiempo, indicaron que hubo sectores en que el acatamiento fue menor, pero en el Ministerio de Trabajo dijeron que evitarán entrar en ese tipo de discusión con la CGT.

Uno de los más molestos con la medida fue el propio Macri, que estuvo furioso durante varios días, como demostró el lunes pasado cuando dijo que hay mafias en los gremios. Con el paso de las horas, el Presidente fue asimilando la cuestión y llegó a hoy mucho más tranquilo. En su discurso en el Mini Davos, evitó atacar nuevamente a los sindicalistas y apenas les dedicó una ironía.

Acaso el dato más importante de la jornada fue que durante la mañana, en pleno paro nacional, hubo llamados de varios dirigentes cegetistas al ministro Jorge Triaca para tratar de descomprimir la situación y establecer un diálogo hacia adelante. La sensación en la cartera laboral es que en la CGT no hay intenciones de realizar más paros.

Según supo este medio, el funcionario habría dejado ver la bronca del gobierno con el paro y les hizo saber que la relación quedó dañada, que no será igual al año pasado. Además, les reprochó que hicieron un paro contra Macri y no contra las empresas donde hay despidos, suspensiones o no se pagó el bono de fin de año. En una entrevista, esta mañana, Triaca ya había admitido su fastidio por esa situación.

Esa bronca es la que lleva ahora al Gobierno a decidir un cambio de estrategia hacia la CGT. El año pasado, la Rosada favoreció la unificación de la central y después tuvo resultados positivos en varias negociaciones como ganancias y obras sociales. En tanto, los puntos más conflictivos, como la ley antidespidos vetada por Macri, pasaron sin ninguna medida de fuerza importante.

Pero tras el paro en el Gobierno creen que la estrategia de negociar en conjunto con la CGT ya no sirve, porque consideran que el paro tienen finalidades políticas al haber menos conflictos que el año pasado -según evalúan en la Rosada-.

Por lo tanto, la estrategia ahora será convocarlos por sector y en principio no habrá más mesas de diálogos con toda la CGT, aunque todo dependerá del clima social, económico y político. Con las convocatorias sectoriales, la Rosada buscará aislar a los dirigentes más combativos y acelerar los acuerdos con los más dialoguistas.

En ese marco de bronca oficial es como se entiende la publicación este jueves de una resolución en la que Trabajo exige a los sindicatos el voto electrónico, cupo femenino en las listas y prohibición de candidatos con antecedentes penales. Al no ser algo nuevo en la legislación, es evidente que se trató más de una advertencia que de un intento verdadero de democratización.