En IDEA, Macri pidió a los empresarios y los gremios discutir un cambio en la ley.

Con cautela, el gobierno sigue cerrando encuentros con la CGT para avanzar con la reforma laboral al tiempo que Mauricio Macri alentó hoy al sector privado “a sentarse a una mesa para discutir de buena fe cómo se defiende el trabajo”.

Según pudo saber LPO de fuentes que siguen de cerca las negociaciones entre el gobierno y los gremios, la reforma avanzará por etapas. “Para ponerlo en términos simples, de un temario de hipotéticos diez puntos tres están cerrados, cuatro se siguen discutiendo y tres están complicados”, explica.

No hay chances de una ley definitiva que imponga varias reformas a la normativa actual. Por el contrario, lo que se planea es avanzar con etapas y desde varios abordajes.

Lo que impera por estas horas es un buen nivel de diálogo con importantes líderes de la CGT como Rodolfo Daer, Luis Barrionuevo, Gerardo Martínez y José Luis Lingeri.

El problema -explican- es que muchos acuerdos se frenan en la negociación con Hugo Moyano como consecuencias de intereses personales del líder camionero.

Uno de esos puntos de conflicto es la presión del gobierno sobre OCA. Se sabe que el presidente decidió avanzar sobre la empresa de correo privado que maneja Moyano desde las sombras. El otro punto es la AFA, donde Moyano es parte de una compleja coalición que gobierna -no sin tensiones- el fútbol argentino. Según fuentes que están al tanto de la negociación, el camionero lleva esos intereses a la discusión por la reforma laboral.

Las etapas que casi tienen luz verde son el blanqueo de trabajadores y una Agencia de Capacitación Laboral tripartita integrada por el gobierno, los privados y la CGT. Esa agencia unificará todos los cursos y capacitaciones que brinda el Estado en diferentes agencias, organismos y ministerios.

La idea es preparar allí a los trabajadores en los avances tecnológico que impone el mercado. Según confían las fuentes, nadie rechazaría ese punto y se está en condiciones de avanzar. Más adelante, se zambullirán en puntos más barrosos como las indemnizaciones.

Hay un punto importante en la discusión de cara al trámite de la ley en el Congreso: Toda la negociación debe ser acordada con la CGT. El punto es que la condición sine qua non que impuso el senador del PJ, Miguel Ángel Pichetto, es que nada que no venga con acuerdo de esa estructura sindical será avalada por el peronismo.

Las primeras definiciones de la ley comenzarán a subir a la superficie después de la elección del 22 de octubre. Es que en el gobierno analizan que poner en discusión cualquier punto de la ley será darle argumentos a Cristina Kirchner.

“Todos en una mesa”

Esta tarde, el Presidente cerró el Coloquio de IDEA. Allí, aseguró que “hay muchos miedos y mucho conservadurismo” en torno a una eventual reforma laboral y consideró que “el gobierno, el sector privado y los sindicatos deben sentarse a una mesa para discutir de buena fe cómo se defiende el trabajo”.

El jefe de Estado aseguró además que “el rol del empresario es fundamental porque tiene mucho para aportar” en el crecimiento del país.

“El gobierno tiene que generar una macroeconomía sana, bajando la inflación y el déficit fiscal con un sendero gradual y un plan de infraestructura agresivo, tanto con obras públicas pero también a nivel digital”, fundamentó el mandatario.

Asimismo, el presidente rechazó las afirmaciones respecto de que “gobierna para los ricos”, y remarcó que algunos sectores utilizan esa frase para “descalificar” su figura.

“Los argentinos deben alejarse del pesimismo crónico y no resignarse a cumplir los sueños. Estamos ante una gran oportunidad y es hora de multiplicar los sueños”, enfatizó.

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